Todas las mañanas

Cada mañana me preparo para realizar cosas específicas, pero siempre en el camino me encuentro a mi computadora que indiscutiblemente me lleva por un diferente camino. Termino buscando nuevas cosas y, aunque casi siempre me sirven, pues resulta que he atrasado un poco el trabajo diario. Todas las mañanas me digo que es una cuestión de fuerza de voluntad y que no debo dejarme llevar por los impulsos mañaneros de exploración internética. Sin embargo, hasta el momento no es algo que haya podido realizar al cien por ciento…

Después de este post auto-imolatorio de mis costumbres, me pondré a trabajar y a aplicar cosas que he encontrado durante otras mañanas. Solo quisiera que el sentimiento de inutilidad que me embarga se transformara en sentimiento de victoria cuando vea el trabajo terminado…