Recordando

Llegué a la cama, dispuesto a revisar correos y demás chismarajos internéticos, pero simplemente las cosas fueron llevándome a los amigos lejanos. Es extraño no extrañarlos todo lo que siempre se podría. Creo que el ajetreo de la ciudad y que siempre se está consiguiendo algo de donde sacar la supervivencia, entumece los extrañamientos. Bueno, estabamos con los amigos y no dejaré el tema. Cabe decir que cada vez me es más difícil darme cuenta que ya no me reconozco en muchas de sus palabras y de sus fotos y de sus… En algún momento se rompieron los señalamientos y nos perdimos entre las veredas de la vida. Ahora, simplemente queda recordar y esperar que las risas y los abrazos no se vuelvan de cartón…