Continúa
Viernes, 20 marzo 2009
Era una noche etílica que apenas comenzaba, sin embargo el deseo de aventura se respiraba en el aire. Estabamos intranquilos porque poco a poco ibamos a adentrarnos en una historia pródiga de desencantos y deseos soslayados. Pero en ese momento solamente podíamos intuir que algo podría pasar; ya que las calles del centro se mostraban muy tranquilas. Nosotros solo queríamos tomar unas cervezas y hablar de cualquier cosa que nos permitiera comunicarnos…








No. 1 — mayo 4th, 2010 at 19:16
nomás para decirte que ya funciona otra vez…